Fue, sin embargo, su contemporáneo, Honoré Daumier (1808-1879), quien instauró algunos de los rasgos recurrentes en la mirada de los artistas y por tanto en el arte del futuro, al estilizar las figuras del caballero, del escudero y de sus respectivas cabalgaduras, tan atento al dibujo como al óleo, insertándolas, además, en un paisaje desolado.
HONORÉ DAUMIER
Don Quichotte et Sancho Pança
Don Quijote y Sancho Panza, c. 1866-68
Óleo sobre tela
40,2 x 33 cm
Hammer Museum, Los Ángeles, California